El coordinador de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, ha urgido a la Junta de Castilla y León a brindar un apoyo decidido y urgente al sector agrario, que se enfrenta a una situación extremadamente grave debido al aumento de los costes de producción provocado por el conflicto en Irán y el peligro de sequía. González Palacín ha destacado que los problemas de los agricultores no pueden esperar y requieren acciones inmediatas.
En este sentido, ha instado a los partidos políticos PP y Vox, que formarán el futuro gobierno autonómico, a pasar del discurso a la acción y trabajar en favor del sector agrario implementando ayudas directas. El aumento del 76% en el precio del gasóleo y del 30% en los fertilizantes desde el inicio del conflicto en Irán ha elevado significativamente los costes de producción, situando el costo de una hectárea de cereales de secano entre 850 y 900 euros.
El sindicalista agrario ha comparado los 107 millones de euros de apoyo previstos por el Gobierno central, con un enfoque en el gasóleo agrícola y los fertilizantes, con la subvención al seguro de jóvenes propuesta por la Junta, que considera insuficiente frente a los crecientes gastos del sector. Además, ha alertado sobre la amenaza de la sequía, indicando que la falta de precipitaciones en los próximos 15 días podría tener consecuencias significativas en la cosecha, con pérdidas generalizadas en todos los sectores productivos.
Durante una rueda de prensa, se han enumerado otras dificultades que enfrenta el campo, como la falta de contratos con los remolacheros, la ausencia de reuniones del Consejo Agrario desde enero, problemas en los seguros agrarios y retrasos en los pagos de planes de mejora. La UCCL ha urgido a la Administración autonómica a abandonar la inactividad y la burocracia excesiva, recordando la importancia crucial de la agricultura para garantizar la soberanía alimentaria.
González Palacín ha subrayado la necesidad de actuar con celeridad para evitar el abandono de una actividad esencial que enfrenta una creciente falta de rentabilidad. La urgencia de la situación demanda una respuesta rápida y efectiva por parte de las autoridades para salvaguardar el futuro del sector agrario en Castilla y León.
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