La Policía Nacional ha detenido y posteriormente puesto en libertad al propietario de un piso en Valladolid por delitos de allanamiento de morada y coacciones. Los hechos tuvieron lugar en la tarde del pasado sábado, cuando agentes de la Policía Nacional intervinieron en un domicilio en la calle Aaiún, tras recibir una llamada que alertaba de un conflicto de convivencia entre el propietario de la vivienda y sus inquilinos.
Según relataron los arrendatarios del inmueble, el propietario, acompañado de su hermano, entró en la vivienda y comenzó a sacar sus pertenencias de las habitaciones con la intención de desalojarlos. Una de las inquilinas regresó al domicilio y encontró su habitación revuelta, con sus pertenencias esparcidas por el pasillo. Otro inquilino sorprendió al propietario intentando retirar sus objetos personales de su habitación.
Una tercera inquilina declaró que el propietario le propinó varios puñetazos en el cuerpo al intentar impedirle el acceso a su habitación. Además, los inquilinos denunciaron que el propietario les había cortado la luz días atrás y que, en el día de los hechos, también les había cortado el suministro de agua de forma intencionada.
El propietario reconoció que tiene arrendada la vivienda a las tres personas sin contrato formal y alegó que los inquilinos no le pagan lo suficiente y desea que abandonen el domicilio. Ante la intención de los inquilinos de interponer denuncia, los agentes procedieron a su detención por presuntos delitos de allanamiento de morada y coacciones.
El individuo fue informado verbalmente de sus derechos y de los motivos de su detención, tras lo cual fue trasladado a dependencias policiales para la instrucción de diligencias y puesto a disposición de la Autoridad Judicial, que determinó su libertad hasta la llegada del correspondiente juicio.
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