Los padres del joven colombiano de 18 años que falleció tras ser apuñalado por un menor de 13 años, junto con dos mujeres de 17 y 18 años que fueron detenidas como presuntas colaboradoras, han expresado su indignación y dolor por lo sucedido. Según los progenitores, la tragedia era previsible, ya que la madre del presunto agresor había solicitado ayuda previamente sin recibir respuesta.
En medio de lágrimas, el padre de la víctima declaró a los medios que la madre del agresor había pedido ayuda a los Servicios Sociales y a la Policía, pero no se actuó hasta que ocurrió la tragedia. La madre del joven fallecido describió a su hijo como un joven ejemplar, amante del fútbol y siempre dispuesto a ayudar a sus amigos. Desmintió las acusaciones de pertenencia a una banda violenta, asegurando que su hijo era una persona pacífica.
La familia del fallecido también criticó que el agresor, a pesar de tener solo 13 años, sea considerado inimputable y parezca recibir reconocimiento por el acto criminal. Señalaron que el joven tenía antecedentes de comportamiento violento, sin que nadie tomara medidas al respecto. Los padres denunciaron que las dos mujeres detenidas participaron activamente en el ataque, sujetando al joven para facilitar el homicidio.
El padre del joven fallecido lamentó que su hijo, que aspiraba a una carrera militar y amaba el fútbol y el boxeo, haya perdido la vida por no caerle bien al agresor. Asimismo, describió al agresor como un niño con «mentalidad asesina» que necesitaba ayuda, pero que no la recibió a tiempo para evitar la tragedia.
En medio de la tristeza y la indignación, los padres del joven fallecido exigieron justicia y que se investigue a fondo el caso para evitar que tragedias como estas se repitan en el futuro. La comunidad y las autoridades locales siguen conmocionadas por este trágico suceso, que ha dejado a una familia destrozada y a una comunidad consternada.
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