Un grupo de 200 vecinos de Vidanes, en León, se reunieron para discutir un controvertido proyecto de planta de biogás que se planea instalar en el polígono industrial de la localidad. La empresa detrás de la iniciativa, Apaycachana, pretende procesar 86.000 toneladas de residuos al año.
Durante la reunión, que tuvo lugar en Las Escuelas de Vidanes, los asistentes expresaron su firme oposición a la instalación de la planta. Se informó sobre los posibles impactos ambientales, de salud y económicos que podría tener el proyecto, y se discutieron alternativas.
La falta de representación de la Junta Vecinal en la reunión sorprendió a los organizadores, quienes consideran fundamental su implicación dada la oposición unánime de los vecinos al proyecto. Como resultado, se acordó la creación de la asociación Eslavida, en referencia al río que atraviesa el valle, con el objetivo de buscar apoyo legal, establecer contactos con autoridades y otras organizaciones, y organizar acciones reivindicativas.
La primera Junta Directiva, encabezada por Amparo García y Gonzalo Fernández-Valladares García, se comprometió a liderar el movimiento vecinal y a defender los intereses de la comunidad en este asunto tan importante para el futuro de Vidanes.
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