La Audiencia de Valladolid ha dejado este miércoles visto para sentencia el juicio por la denominada ‘trama eólica’, celebrado a lo largo de cuatro meses. Durante el trámite, se concedió a los once encausados el derecho a unas últimas palabras, ejercicio que solo realizaron el exviceconsejero de Economía Rafael Delgado y su amigo y supuesto testaferro, el abogado Jesús Rodríguez Recio, quienes solicitaron una sentencia absolutoria.
Delgado, al tomar la palabra, aclaró que no todos los parques eólicos fueron autorizados en la época investigada, señalando que muchos fueron validados en la fase de autorización previa sin la necesidad de contar con un socio local. También mencionó que más de 1.000 megavatios estaban siendo promocionados por socios locales cuando él ocupaba el cargo de viceconsejero de Economía. Además, explicó que las transmisiones patrimoniales de acciones investigadas fueron autorizadas por el director de Energía y Minas después de su salida del cargo en la Junta.
Por su parte, Rodríguez Recio reconoció haber experimentado una especie de «esquizofrenia» al compaginar su papel de acusado con el de defenderse a sí mismo en el proceso judicial.
En otro orden de ideas, el abogado de Parque Eólico La Boga S.L expuso un informe de conclusiones respecto a las indemnizaciones reclamadas por el empresario eólico José María Campos y su esposa. Se cuestionó el monto de 184.300.000 euros solicitado por la acusación pública, argumentando que el matrimonio obtuvo un precio de mercado por la venta de sus acciones en Augusta Wind. Asimismo, se destacó que la inversión inicial del matrimonio en el negocio fue de 58.000 euros, contrastando con los 184 millones reclamados.
El destino de los once encausados ahora está en manos del tribunal, con penas solicitadas que suman 116 años de cárcel y multas por un total de 648 millones de euros. La mayor pena recae en Rafael Delgado, con 42 años de cárcel y una multa de 239 millones. El juicio, que inició en septiembre, investiga supuestas dádivas de más de 80 millones de euros durante el proceso de tramitación de parques eólicos entre 2004 y 2015.
En resumen, el juicio por la ‘trama eólica’ ha sido extenso y ha generado expectación, con diversas declaraciones y argumentos presentados por las partes involucradas. Ahora queda esperar la sentencia final y las posibles revisiones que puedan surgir en instancias superiores.
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