La evolución de los incendios en Castilla y León ha sido favorable en la mayoría de la región, gracias a las condiciones meteorológicas que han facilitado las labores de extinción y control de los fuegos. Sin embargo, la reactivación de varios focos en el incendio de Porto, procedente de Zamora, ha obligado a desalojar a 330 vecinos de la localidad leonesa de La Baña. En total, la Comunidad mantiene activos 20 incendios, con ocho en Índice de Gravedad Potencial (IGR) 2, uno en nivel 1 y diez en grado 0.
Según el balance de incendios forestales en Castilla y León realizado por el Ejecutivo autonómico en la plataforma Inforcyl, la mayoría de los focos se encuentran en las provincias de León, Zamora y Palencia, con algunas reproducciones registradas en la provincia de León.
La Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta para toda la Comunidad y alarma extrema por riesgo meteorológico en los municipios más afectados por los incendios forestales del 23 al 26 de agosto. Las predicciones para estos días indican la continuidad de condiciones meteorológicas adversas que han provocado un estrés hídrico extremo en la vegetación.
Entre los incendios más graves se encuentran los de Fasgar, Anllares del Sil, Llamas de la Cabrera, Barniedo, Cardaño de Arriba, Gestoso y Colinas del Campo de Martín Moro en León, junto con el de Porto en Zamora. Este último ha afectado a La Baña, obligando a la evacuación de vecinos debido a la reactivación de varios focos.
En cuanto a la situación de las carreteras, varios puntos de Castilla y León mantienen cortadas cinco vías, principalmente en la provincia de León. En Zamora, la carretera ZA-103 en Vigo de Sanabria también está cerrada debido a los incendios forestales.
En el ámbito de las telecomunicaciones, el subdelegado de Gobierno en León, Héctor Alaiz Moretón, ha informado sobre la completa recuperación del servicio en el Valle de Fornela y en Boca de Huérgano, zonas afectadas recientemente por los incendios forestales. Las labores de reparación contaron con el apoyo de la Guardia Civil para garantizar la seguridad de los trabajos y la conectividad de los vecinos.
En resumen, la situación de los incendios forestales en Castilla y León sigue siendo crítica, con un esfuerzo conjunto de las autoridades y los equipos de extinción para controlar la situación y proteger a la población afectada.
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