Desde la Junta de Castilla y León se teme que los trabajos de extinción de los incendios forestales puedan ser entorpecidos debido a las fuertes rachas de viento pronosticadas para el día de hoy. A pesar de los esfuerzos desplegados durante la noche, todavía persisten un total de 28 incendios en la región, con diferentes niveles de gravedad.
En cuanto a la evolución de los incendios más críticos, se ha logrado contener la situación en algunos como el de Llamas de la Cabrera, donde todo el perímetro está controlado, o en Molinaseca, donde aunque se ha producido alguna reactivación debido al viento, no representa un problema mayor. Sin embargo, en otros como el de Anllares, se ha registrado una reactivación cerca de Anllarinos a causa del viento, aunque las labores terrestres y aéreas han evitado que la localidad esté en peligro.
En el caso de los incendios de Fasgar, Igüeña y Colinas del Campo, las imágenes satelitales muestran que se han unido, y se ha utilizado fuego técnico con éxito en algunas zonas. Asimismo, en el incendio de Porto-La Baña se han identificado tres focos de intensidad, con trabajos defensivos en marcha para evitar que avancen hacia zonas pobladas.
En la provincia de León, 821 vecinos de dieciocho localidades han sido desalojados debido a la cercanía de los incendios, mientras que otros se encuentran confinados por precaución. Además, se han mantenido cortadas nueve carreteras en la provincia, con algunas reaperturas parciales.
La situación sigue siendo delicada, con un monitoreo constante por parte de las autoridades para contener y extinguir los incendios de manera segura. Se espera que las condiciones meteorológicas mejoren para facilitar las labores de extinción en las próximas horas.
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